La información sobre el espesor de la nieve y las zonas de las pistas ya acondicionadas permite al conductor orientarse con mayor precisión y evitar la repetición de trabajos. El uso eficiente de los recursos de nieve disponibles reduce la presión sobre el medio ambiente, ya que se necesita menos nieve artificial y se protege la vegetación que se encuentra bajo la capa de nieve. Además, se ahorra agua, electricidad y combustible. Los conductores también están más seguros, ya que los puntos peligrosos son siempre visibles, incluso con mala visibilidad. Y gracias a la presencia global de Telekom, Kässbohrer puede ofrecer este servicio a clientes de todo el mundo.